La Imagen
La tilma o ayate, especie de capa usada por los primitivos indígenas mexicanos, es el soporte donde se estampó milagrosamente la Virgen de Guadalupe el 12 de diciembre de 1531.. Consta de dos lienzos de burda tela de fibra de maguey (agave) de cerca de l.70 por l.05 mtrs. unidos en el centro por una costura de hilo del mismo origen.
El pintor barroco Miguel Cabrera (l695-l768), comisionado por la autoridad eclesiástica, la estudio minuciosamente; publicando los resultados en el libro "Maravilla Americana"(l756). El venerado ayate no presenta imprimaturas especificas, para cada una de las técnicas pictóricas que semejan algunas porciones de la sagrada imagen: óleo, temple, acuarela y dorado.
Conforme a la plástica del bajo Renacimiento, presenta los elementos de composición y volúmenes del rectángulo y proporción áureos, según los estudios del Dr. Hernández Illescas, de l984, que le confiere singular belleza. Un ángulo inédito, es el estudio iconológico e iconográfico de la venerada imagen de Nuestra Señora de Guadalupe. Resultado de ello, es el sorprendente descubrimiento que la simbologia mediterráneo-occidental y mesoamericana se hayan presentes en ella. Conviene recordar que la Iconología e Iconografía, forman parte de la Historia del Arte, ambas disciplinas estudian las imágenes y sus significados particulares o universales.
El encuentro del lenguaje simbólico del alma occidental con la tradición iconografía prehispánica, creará una fuerza propia, enriquecida con un mensaje de Redención, que muy pronto seria adoptado como la expresión legítima de la naciente cultura, surgida en la dramática perspectiva de la conquista.
La morfología y contenido simbólicos de la sagrada imagen, nos remite al argumento que corresponde a un Amoxtli (*) sagrado, con innumerables mensajes que la convierten en una auténtica escritura jeroglífica. Esto serviría de manera fundamental para evangelizar a los pueblos de la Nueva España.
En nuestra Señora de Guadalupe se encuentran sintetizados los símbolos más importantes del Cristianismo, en un lenguaje insólito. Contiene el sedimento de las culturas tanto hispánica como indígena, en una iconografía que resume sus más preciosos símbolos.
El original, completo y sin añadiduras, se ha conservado
inexplicablemente a pesar de haber estado expuesto a humedad,
salitre, ácidos, manoseo e incluso a varios atentados por
mas de cuatrocientos años. Se encuentra en el Santuario
del Tepeyac de la Ciudad de México.